Las
medidas económicas tomadas por Chile abrieron la economía al modelo neoliberal,
lo que derivo en políticas de calidad, en torno a la macroeconomía, la cual
abrió el mercado a inversionistas extranjeros. Como consecuencia de las
políticas económicas se realizaron cambios estructurales en la economía,
pasando desde una economía en crisis y una pobreza extrema a un índice de
desarrollo que alcanzaba el 7% de crecimiento económico desde 1985. Así
logrando recuperarse después de la crisis económica y alcanzando un PIB
estable.
Las políticas económicas se
sustentaron en tres pilares. El primer pilar se ve sostenido por la creación de
un ambiente propicio para la inversión económica privada, políticas para
impulsar el aumento de la inversión y políticas destinadas a relajar la
restricción externa.[1]
El dialogo producido entre los
distintos actores, principalmente la CUT y la CPC, llevo a la creación de un
acuerdo, el cual concluiría con propiciar un ambiente estable para el
desarrollo de la inversión económica, así creando un ambiente de “paz” al
interior del país en materia económica. Este acuerdo pretendía continuar con el
segundo punto, así entonces, se dio movimiento a las políticas que
incentivarían la inversión privada, lo que tendría como resultado la creación
de trabajos estables y bien remunerados en una mirada a futuro. El tercer pilar
se interconectara con la reducción de políticas restrictivas establecidas por
el proteccionismo, lo que va a abrir los
mercados exteriores.
Entonces con los mercados abiertos y
la producción lograría incrementarse, a su vez los trabajos y el PIB. Las
exportaciones de variados productos levantaron la economía chilena,
principalmente la demanda exterior de cobre, lo que va a generar una reducción
de la pobreza a nivel nacional rápidamente, en 10 años se reduce casi un 50% la
pobreza existente entre 1990 y 2000, de un 38% a un 20%. Lo que trajo consigo
un ingreso país favorable e incrementado en un 7% anual aproximado.[2]
[1] VIAL, Joaquín;
Políticas de Crecimiento Económico y Transición en Chile; 2002; Santiago de
Chile; p 35.
[2] IBID;
p36-43.
No hay comentarios:
Publicar un comentario